Mi domingo estuvo pintado por la tranquilidad, fuimos a Misa y escuchamos las lecturas y el Evangelio invitandonos al perdón... a vivir en paz unos con otros... a reconocer el gran amor que Dios nos tiene, tanto que nos dio a su Hijo y lo vio morir en la cruz y no desató su ira contra la humanidad porque el Hijo le pidió: Padre, perdónalos porque no saben lo que hacen.
Durante la Consagración sentí una gran alegría al ponerme de rodillas y adorarle, y le pedí: Señor, gracias porque todavía puedo arrodillarme, pero que no solo mis rodillas se doblen ante tí, que mi corazón sea congruente y se postre ante la inmensidad de tu Amor. siempre, aun y cuando mis rodillas ya no sean capaces de doblarese. Que no sea yo una contradicción, rodillas al suelo y corazón altivo.... te pido, te pido, dame un corazón contrito que sepa pedir perdón cada vez que lo necesite, es decir, siempre.

Al salir nos encontramos con Tay, le entregamos un trabajito y ella como siempre de linda le tenía un regalo a Helena, un perfume delicioso que a mi me encantó... pero no contenta con eso también a mi me dio regalo un hermoso calendario del Seminario -precioso-
Ya es la tarde y voy a ver la película que me regaló mi amiga Josefina de España: Tras los Pasos de Francisco Javier.......
No hay comentarios:
Publicar un comentario
Bienvenido(a) a expresar tu opinión. Gracias por tu comentario. Dios te bendiga