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miércoles, 10 de abril de 2013

PENSAMIENTO DE BEATA MARÍA INÉS TERESA ARIAS

Unir la palabra al corazón y éste a Dios…

by Alfredo
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"Si la palabra se une al corazón y este a Dios, practicaremos muchas virtudes a la vez: la confianza absoluta en un Dios-Amor, el abandono total en su infinita bondad, acción de gracias en el cumplimiento de toda voluntad aun la más crucificante; el anhelo que en nosotros y en todas las criaturas se cumpla la voluntad santísima de Dios. Fe, esperanza y amor tienen aquí cabida en grado sumo. Practiquémoslo así hijos, y viviremos un paraíso en la tierra a pesar de... todos los pesares".
El testimonio en el mundo de nuestra entrega a Cristo.

miércoles, 13 de marzo de 2013

CORRECCIÓN FRATERNA. Beata María Inés Teresa

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"Hay que saber dialogar y saber recibir las verdades cuando se nos dicen, sin disgustarnos, y, sobre todo, sin conservar rencor, al haberse aclarado algún defecto o deficiencia. ¿Quién de nosotros no los tiene? Pero todos tenemos que aprender a saber dialo­gar. Es difícil y cuesta que se nos digan nuestras fallas. Pero, ante todo, Dios las sabe... y nosotros también, si no estamos del todo ciegos. Entonces, ¿por qué los demás no las han de ver, si tampoco están ciegos? Pero tengamos caridad para hacer una manifestación de éstas. La oración todo lo alcanza."
Carta colectiva desde Roma, el 3 de diciembre de 1971, f. 4012
 

viernes, 15 de febrero de 2013

PENSAMIENTOS DE BEATA MARÍA INÉS TERESA


Indemnizar al Señor con pequeñas penitencias…

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631 Nuestra Madre enseñando en el Noviciado
“Indemnizar a nuestro Señor con actos de amor sincero, con pequeñas penitencias y… adelante, en el camino del calvario, aunque sea cayendo y levantando”.
Carta colectiva de mayo 9 de 1964, f. 362

Del Blog del Padre Alfredo: http://madreines.wordpress.com/

domingo, 6 de enero de 2013

Epifanía

Epifanía, el día de la fe…

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591 NavidadEpifanía; el Señor se ha manifestado a los pueblos paganos; en ellos estamos comprendidos todos los que no nacimos del pueblo hebreo. Yo le llamaría el día de la fe; de esa fe que hace dulce todo acontecimiento, por doloroso que sea; esa feque nos muestra siempre la mano providente de Dios señalándo­nos lo que espera de nosotros; esa fe que no se arredra por las dificultades previstas y que le hace confiar, que le hace amar cuanto encuentra de bueno en su camino, y aceptar, lo que encuentra de imper­fecto, perfeccionándolo por su amor a Cristo, por su amor a María, como los Magos que, desde tan lejanas tierras y desconocidos el uno a los otros, se encon­traron, por providencia divina en un cierto punto, para que reunidos en la voluntad de Dios, seguir la estrella, la estrella de la fe, que los guiaría indefectiblemente a encontrar a Dios, escondido en la pequeñez de un Niño, y oculto en una miserable casita”.
Carta colectiva, Roma a 6 de enero de 1976. Epifanía del Señor, f. 4187.

viernes, 16 de noviembre de 2012

PENSAMIENTOS BEATA INÉS TERESA DEL SANTÍSIMO SACRAMENTO


*216* Oh, en verdad cuánto deleite suele encontrar mi alma después de una caída que me humilla profundamente; cuanto más me siento sumergida en ese baño de humillación, con más deleite respira mi alma en ese ambiente de la propia abyección y mas acreedora me siento a la sangre de Jesús, a los cuidados de mi celestial Madre, a las ternuras de mi Padre celestial y a las luces  y efusiones del Espíritu Santo.
*217* Qué dulce, qué tranquila, qué efusiva, qué filialmente audaz y qué humilde es mi oración, cuando mi alma ha pasado por una humillación merecida o inmerecida.
*218* Ah Jesús mío, perdóname las faltas que he cometido contra mis prójimos. En una contrita confesión me acusaré una vez más de todo, y te prometo con tu gracia no hacerlo más. 
*219* Estoy sí, grandemente arrepentida de todos mis pecados, porque con ellos he causado mucho pesar a nuestro Señor. Los borraré todos con la sangre de Jesús en el sacramento de la penitencia, y con su gracia y de la mano de María me propongo emprender en los caminos de la santificación, una carrera de gigante.

*220* Si a mi me fuera dado contemplar la hermosura de un alma en gracia, moriría, porque no podría resistir mi pequeñez tanta grandeza.
 
En este blog encontrarán también muchos pensamientos de Madrecita Inés. Cada día uno más....

viernes, 2 de noviembre de 2012

PENSAMIENTO DE BEATA MARÍA INÉS TERESA

Para volar al cielo al morir…


“Un acto de perfecto amor, dicen los teólogos, es suficiente para que el alma vuele al cielo, si la muerte le sorprende; ¡qué cosa tan consola­dora!”
Cinco Cuadernitos, f. 461.
 

jueves, 18 de octubre de 2012

PENSAMIENTO DE BEATA MARÍA INÉS TERESA DEL SANTÍSIMO SACRAMENTO

ELEVAR EL CORAZÓN A DIOS
“Con frecuencia elevarán su corazón a Dios, ya sea interiormente, ya en voz alta, para que los demás recuerden que Dios los ve, los ama y los cuida”.
Circular N° 3 del 8 de septiembre de 1955, f. 5508.

viernes, 28 de septiembre de 2012

PENSAMIENTOS BEATA MADRE INÉS TERESA DEL SANTÍSIMO SACRAMENTO

*210* Que no cometa Señor sino faltas que no te desagrade, para mantenerme yo siempre humillada.
*211* Mi fruto ha sido amor grande a la humildad, apasionarme por la humillación. Sé que esto no se alcanza sin una humilde oración y sin el continuo ensayo. 
*212* Una humillación; dejarla que me penetre hasta los huesos saborearme con ella, convencerme que la merezco y ofrecerla a Dios. Alegrarme por lo que haya desmerecido a los ojos de los demás.
*213* Si por mis infidelidades merecí que Jesús se alejara, merecí no encontrarlo, merecí vivir en tribulación y angustia ¡Bendito seas Señor, gracias por todo! Pero ya ven, quédate conmigo, no me dejes más, si mi corazón vive sujeto de tu amor, mi vida será santa, será un reflejo de tu vida.
*214* Yo nada puedo Señor, una y mil veces he comprobado que soy la fragilidad y la miseria misma. Pero si yo soy la fragilidad, tú eres el poder; si soy la miseria, tú eres la santidad; y ¿qué no puede esperar una vil criaturilla, si con humildad pide al Dios omnipotente y misericordioso que la crió?
*215* Veo Dios mío que hasta aquí nada he hecho, sino ofenderte; ¡perdóname Dios mío! Yo sé que tú perdonas siempre y déjame emprender con tu dulcísima Madre el camino de la santidad.

jueves, 12 de julio de 2012

PENSAMIENTOS MADRE INÉS. Humildad

*204* La dulzura y mansedumbre, me parecen hermanas de la paciencia; quien posee la paciencia, es dulce, es manso. ¡Y se necesitan tanto estas virtudes para vivir en paz!
*205* Si no se alcanza el gusto por la humillación, cuán triste vendrá a ser la vida de la religiosa, cuando las humillaciones le llueven por decirlo así; sobre todo en algunas temporadas, cuando el divino Jardinero le manda estas lluvias fecundantes, ya por sí mismo, ya por medio de sus criaturas; que son estas las que más duelen.   
*206* Señor en lo que hasta ahora haya delinquido, quiero repararlo con tu gracia y no cometer jamás falta deliberada. Concédeme tu gracia por mediación de María.
*207* Cuando tenga la desgracia de ofender a nuestro Señor con un pecado venial, me humillaré al punto, procuraré hacer por ello alguna reparación, le pediré humildemente perdón con ilimitada confianza, y haré muchos actos de amor, para indemnizar a mi Jesús de la pena que le causé con mi infidelidad.
*208* Perdona Señor mis infidelidades, que ya no quiero volver a contristarte; y lo que una vez me diste por tu misericordia solamente, dámelo hoy de nuevo, para que se manifieste tu misericordioso amor, al que yo pobre chiquilla me acojo.
*209* Confundirme, anonadarme, llenarme de vergüenza y luego en un ímpetu de amor y gratitud, volar hasta el seno de Dios, ¡Quien tanto ha esperado y amado no sabe rechazar!

lunes, 4 de junio de 2012

PENSAMIENTOS MADRE INÉS. FE


*197* Cuando por la fe he comprendido hasta la evidencia mi nada pecadora, y de esa convicción brotan a raudales del corazón las aguas de su confianza, el amor viene a inflamarlo todo, a posesionarse de mi alma, de mi corazón y de mis facultades todas.

*198* Si tú quieres Señor que siga viviendo de pura fe, estoy contenta de todo lo que me sucede, te lo ofrezco y acepto estar transida de frío.

*199* Que delicioso es vivir de fe, alimentarse de esperanza, nutrirse de caridad! 

*200* Cuánto sufrí!, pero cuánto, ¡cuánto gocé también! Mi fe tomó entonces proporciones colosales, ¡tan inmensa la sentía!

*201* Da Señor a las alas de mi fe y mi esperanza acrecentamiento de vigor, para glorificarte.

*202* Si dulcísimo Jesús, creo en ti por encima de todas las vicisitudes, a pesar de todas las amarguras, a pesar de que parece que la débil barquilla naufraga, se hunde, se va a pique.

*203* El alma que está ejercitada en el espíritu de fe, no se espanta de los acontecimientos por desastrosos que parezcan; acude al Señor, eso sí, en demanda de ayuda, le ofrece lo que le hace padecer y espera con confianza su remedio en el tiempo oportuno, durmiéndose, como niño pequeñito, en los brazos de su Providencia.

viernes, 20 de abril de 2012

PENSAMIENTOS MADRE MARÍA INÉS. FE

FE *197* Cuando por la fe he comprendido hasta la evidencia mi nada pecadora, y de esa convicción brotan a raudales del corazón las aguas de su confianza, el amor viene a inflamarlo todo, a posesionarse de mi alma, de mi corazón y de mis facultades todas.
*198* Si tú quieres Señor que siga viviendo de pura fe, estoy contenta de todo lo que me sucede, te lo ofrezco y acepto estar transida de frío.
*199* Que delicioso es vivir de fe, alimentarse de esperanza, nutrirse de caridad! 
*200* Cuánto sufrí!, pero cuánto, ¡cuánto gocé también! Mi fe tomó entonces proporciones colosales, ¡tan inmensa la sentía!
*201* Da Señor a las alas de mi fe y mi esperanza acrecentamiento de vigor, para glorificarte.
*202* Si dulcísimo Jesús, creo en ti por encima de todas las vicisitudes, a pesar de todas las amarguras, a pesar de que parece que la débil barquilla naufraga, se hunde, se va a pique.
*203*El alma que está ejercitada en el espíritu de fe, no se espanta de los acontecimientos por desastrosos que parezcan; acude al Señor, eso sí, en demanda de ayuda, le ofrece lo que le hace padecer y espera con confianza su remedio en el tiempo oportuno, durmiéndose, como niño pequeñito, en los brazos de su Providencia.

miércoles, 4 de abril de 2012

PENSAMIENTOS MADRE MARÍA INÉS. EUCARISTÍA

Haz click en la imagen para leer
*192* Da Señor a todos, como diste a tus Apóstoles, en Pentecostés, las luces y gracias y dones de este divino Espíritu, para que todos cumplamos con nuestra santa misión. Somos pobres, miserables, desposeídos de toda virtud, pequeñitos, la más pequeñita e insignificante de todas las comunidades del mundo. Por eso necesitamos que nos tomes en tus manos, Señor, que nos lleves en tus brazos, que nos escondas en tu regazo, que nos inflames en tu amor, que no nos dejes salir de tu adorable Corazón.
EUCARISTÍA
*193*ara mí, es siempre el momento de la elevación, es aquel momento solemnísimo, en que el Hijo de Dios fue elevado en alto sobre la cruz en el calvario. Y siento vivamente como es el momento oportunísimo, de comprar almas, de comprar gracias, de comprar virtudes, ya que la moneda que ofrezco al Padre, no tiene precio.
*194* Gracias Jesús mío infinitas porque te quedaste con nosotros, en la Eucaristía como el amigo de Betania, y en la santa Misa como víctima; te adoro y te amo con todas las fuerzas de mi corazón.
*195* La Eucaristía y María, María y la Eucaristía, estos dos amores fundidos en uno, es el centro donde gravita mi alma con todos sus anhelos. Ahí encuentro el pesebre, Nazaret, la vida pública de Jesús, su bendita Pasión con todos sus pasos, encuentro todas las almas, justas y pecadoras, puesto que se las llevo a Jesús, para comprárselas a él.
*196* Qué cosa hay capaz de arredrarme, de detenerme, cuando viendo a Jesús Eucaristía veo a Jesús de Nazaret, en Betania, de Samaria, a aquél que decía con toda la ternura de su corazón (divinamente) humano: <<mucho se le han perdonado, porque ha amado mucho>> y <<si conocieras el don de Dios, y quien es el que te dice: dame de beber…>> y toda aquella conversación llena de familiaridad que concluye con esta declaración sublime… <<Ese soy yo que hablo contigo>>, <<ese Mesías, ese de quien me estás hablando, soy yo>>.

sábado, 18 de febrero de 2012

PENSAMIENTOS MADRE MARÍA INÉS. Espíritu Santo

ESPIRITU SANTO
*185* Si mis infidelidades han sido la causa de que no la ilumine directamente mi pobre alma, le pediré perdón, para que venga otra vez a ser mi Maestro.
*186* En las comunidades religiosas, la alegría es muy necesaria, es mensajera de paz; ella alimenta el espíritu, lo vigoriza, lo ensancha, lo hace apto para recibir las luces del Espíritu Santo.
*187* Pedir con mucha frecuencia al Espíritu Santo, sus luces y su amor para que inflame mi corazón en su amor, y me haga obrar siempre a su impulso, sobrenaturalizando mis más mínimas acciones.
*188* Lo que te pido y quiero para mi, Señor, lo quiero y te lo pido para mis hijos todos, presentes y futuros hasta la consumación de los siglos: tuyos eran y me los diste; unifícanos en tu Santo Espíritu, para que no seamos sino una cosa en la Beatísima Trinidad.
*189* Plenamente abandonada a tu adorable voluntad, quiero entrar de lleno en mis santos ejercicios, con un corazón libre de preocupaciones, de sobresaltos, de temores, para que tu Espíritu Santo se posesione de mí ser y derrame sobre mi alma el efluvio de sus siete dones y sus doce frutos, para gloria de la Santísima Trinidad.
*190* Padre celestial, que me miras con miradas paternales, que me amas desde toda la eternidad, ¡quiero renacer el agua y en el Espíritu! Haz que descienda con sus siete dones el Espíritu de la verdad, y que me penetre, me transforme, me unifique, me convierta en ascuas ardientes por tu gloria, por almas.
*191* Infunde Madre mía de Guadalupe en esta tu hija que te ha consagrado su amor y sus actividades todas, las cualidades que necesita para llegar a la meta: alcanza para ella y sus hijos el espíritu de fortaleza y de piedad, el espíritu del temor del Señor, el espíritu de ciencia y entendimiento, el espíritu de consejo, pero ante todo él espíritu de sabiduría, para que, penetradas nuestras almas de las verdades reveladas, saboreándolas, gustándolas, lleguemos al conocimiento pleno, en cuanto es posible en este mundo de Dios y de sus atributos, y podamos comunicar estos divinos dones a los demás, mediante tu ciencia y tu gracia.

lunes, 16 de enero de 2012

PENSAMIENTOS MADRE MARÍA INÉS

CON LOS PENSAMIENTOS DE MADRE INÉS TERESA ARIAS LLEGAMOS A LAS 1,000 ENTRADAS DE ESTE BLOG.

*180* Estoy dispuesta Señor, con tu gracia, a pasar por todas las inmolaciones, por todas las cruces, por todos los sufrimientos.
*181* No sé cómo te las arreglas Señor, ¡para hacer sufrir tanto! Comprendo en estos casos, cómo las almas sin fe y sin amor, se desesperan y se quitan la vida. ¡Creo que la agonía de la última hora no puede ser más intensa!
*182* Si, dulcísimo Jesús, hazme sufrir lo que quieras, cuánto quieras, pero déjame que descanse siempre en tu amor, que cuánto más intenso sea el dolor, la tentación, la lucha, más confíe en ti. Contigo, ¿Qué puedo  temer? 
*183* Si es preciso que pase por todos los desprecios, por todas las incomprensiones, por todos los olvidos, primero los pasaste tú, divino Enamorado. Enamórame de tu cruz, de tus dolores, de tus desprecios, y mándame lo que quieras, pero que la confianza en ti crezca también, hasta lo infinito.
*184* Cuantas luces ha recibido mi alma! Todavía sufre, pero ¡le es tan dulce! Qué bueno que tenemos un corazón que inmolar por Dios.

miércoles, 14 de diciembre de 2011

PENSAMIENTOS MADRE INÉS. Cruz

*174* Así es mi dulce Jesús. Solo atribula al alma, para que después, de esa misma tribulación, saque grandes bienes y una inmensa alegría.
*175* No hay paz más grande ni más deliciosa, que la que goza el alma después de sus combates, de sus luchas, de sus victorias; aunque haya tenido que derramar sangre.
*176* Tú sabes Señor que detesto todos mis pecados, desde que empecé a ofenderte, hasta la hora actual; que quisiera llorarlos con lágrimas de sangre, y que quisiera no tener esta  libertad tan veleidosa, sino que tú te la llevaras toda, para no tener ya más la facultad de ofenderte.
*177* La palabra: temor de Dios, se traduce fácilmente en esta: temor de mí misma: temor de ofenderle, temor de ser infiel a mis juramentos, a mis promesas, temor de desagradarle, temor de dejar un día de amarle.
*178* Nada ni nadie me puede hacer vacilar, sé que me expondré a llevar sobre mis hombros, una cadena no interrumpida de sufrimientos: ¡qué importa!, al contrario tanto mejor, entre más sufrimientos, más almas para Dios.
*179* Sé que a nadie puedo decir mis penas, mi desolación interior, ni mi malestar físico. ¿Quién me creerá? Me basta que Dios lo sepa… se lo entrego a mi Madre santísima, por las almas, por las misiones.

lunes, 7 de noviembre de 2011

PENSAMIENTOS MADRE MARÍA INÉS TERESA ARIAS. Cruz

CRUZ
*167*
Me he ofrecido Jesús víctima a tu amor. Que sea una verdadera víctima, dulce y afable,  que te encante y te deleite. Que ya para mi próxima profesión perpetua, quiero ser una verdadera esposa fiel, viviendo vida oculta en mi corazón contigo y en la cruz; bien sé Dios mío, que no bastan mis propósitos por sinceros y fuertes que sean, si tu gracia no los fecundiza y para que ésta no me falte, que mi oración sea sin interrupción.
*168*
Hay que acostumbrar el alma a ver en todos los sucesos de la vida, (cuando no es pecado), en cuanto nos hiere y nos molesta, la mano de Dios.

*169*
Oh mi dulcísimo Jesús, atormentado por mí, muerto por mí, ¿quién podrá entristecerse y afligirse por las tristezas y penas de este mundo, si te mira a ti en la cruz?
*170*
Graba Señor en mi corazón tus llagas y tu Pasión, porque entonces, tu yugo es suave y tú carga ligera. En espíritu quiero permanecer siempre al pie de la cruz.
*171*
Me dedicaré a estar al pie de la cruz; ahí veo todos juntos, acumulados, los sufrimientos de mi Salvador; y en esos supremos tormentos el máximo del amor. ¿Qué me puede negar el Padre viéndome al pie de la cruz, contemplando los indecibles sufrimientos de su Hijo, a cuyo precio apelo yo?
*172*
Ah que dulce, que consolador, que inefable es el misterio de la Cruz! Cuánto podría decir de lo que ahí mi alma goza, espera, sufre, ofrece. Yo misma quiero enamorarme como en mis mejores tiempos, en que la amaba con pasión de esta bendita cruz, clavándome prácticamente en ella, para agradar a Jesús y María; para alcanzar el grado de gloria que el Señor me tiene preparado, y salvarle todas las almas.
*173*
Oh, cuán conmovedor es contemplar el cuadro de la Pasión y llorar porque la principal causa fueron mis pecados: pero alegrarme también, porque con estos tesoros infinitos puedo comprar muchas almas para el cielo y así hacer efectiva, en muchas almas la Redención.

sábado, 24 de septiembre de 2011

PENSAMIENTOS MADRE MARÍA INÉS. Confianza

*161* Yo, nada, molécula impalpable, nada pecadora, soy un latido del corazón de Dios, de un Dios creador, redentor y santificador; de un Dios, que, al concebirme en su mente, al hacer latir su corazón, ya había formado sobre mí designios de predilección, ya me veía rescatada con el precio de su vida, ya me veía purificada con sus sangre preciosísima, ya me veía colmada de sus gracias especiales, ya, desde toda la eternidad, me depositó, como niña pequeñita, en el regazo de su virginal Madre; ya desde entonces quiso que fuera de él, por María.
*162* De dónde vengo, a dónde voy, y qué hago en este mundo? Vengo de Dios, de su seno, de su mente, soy un vestigio de su amor. Y voy a él… Él me espera, con una paciencia infinita; y entretanto llega ese día venturoso, me marca el camino, él, que es camino, la verdad y la vida. Me alimenta todos los días con su Cuerpo adorable, me da su gracia y su amor.
*163* Si soy pues un latido del corazón de Dios, en qué armonía deber estar todos mis pensamientos, mis deseos y mis obras, con los de Dios. ¡Cómo él debe reflejarse en mí! ¡Cómo debiera retratarse en mi ser, la imagen suya! ¡Cómo todo mi ser debería respirar santidad, dulzura, paciencia!; ¡Cómo mi corazón debería ser un reflejo del su Corazón!
*164* Como criatura suya tengo derecho a todos los beneficios de Dios creador. Como su hija a sus perdones, a sus caricias, a sus regalos, a su solicitud. Como esposa a sus intimidades, a sus comunicaciones, a sus ternuras; a su participación como Padre, de todos los seres racionales, constituyéndome por eso mismo madre de todos los mortales.
*165* Que dicha tener ser y en este ser que debe perecer algún día, un alma inmortal. Imagen de Dios, su retrato, y que, por participación, deberá ser algún día otro dios!
*166* Que asombro, que embriaguez y que consuelo e pensar que de nada que era, soy ahora criatura, y criatura dotada de inteligencia; y criatura privilegiada, escogida entre millares; y criatura capaz de santificarme y ser una fiel copia de Dios, con solo cumplir en todo y siempre la adorable voluntad

miércoles, 24 de agosto de 2011

PENSAMIENTOS MADRE MARÍA INÉS. Confianza

*154*La creación del mundo con sus innumerables maravillas y hermosuras, en un acto del amor de Dios. Por eso mi alma cuando la contempla se siente transportada, arrobada, enajenada, endiosada, por decirlo así; y se remonta, en alas del amor, hasta el trono de Dios, para agradecerle sus bellezas, para, anonada, fundirse en él.

*155*Verdaderamente es algo delicioso para mí, meditar sobre mi creación. La mío, la propia de mi ser. Apenas hace unos años aún no era yo nada. Dios me pudo hacer un ser inanimado, o irracional, y no lo hizo, no porque yo se lo hubiese pedido, sino por su infinita bondad.

*156* Que dulce es pensar que soy de Dios, que de Él salí y que a Él debo volver. Que desde toda la eternidad Él me tiene en su mente, que soy: un pensamiento de Dios, un deseo de Dios, un latido de su corazón.

*157* Soy un pensamiento de Dios, porque desde toda la eternidad pensó en darme el ser; y ya me veía tal cual soy, con mis defectos y mis cualidades, mis promesas y mis inconstancias, mi confianza y mi amor, y con todas mis miserias.

*158* Oh, sí! Qué delicioso sentirme un pensamiento de Dios.

*159* Soy también un deseo de Dios. Al concebir en su mente purísima el designio de crearme, ya fui por esto mismo, un deseo suyo.

*160* Al ocupar yo, nominalmente un deseo en el corazón de Dios, fui a la vez objeto de sus ternuras, de sus predilecciones, de sus caricias, de sus gracias de elección; desde la eternidad me dijo «No eres tú quien me elegiste, sino que yo te he elegido».

jueves, 30 de junio de 2011

PENSAMIENTOS MADRE INÉS. Confianza

*147* Fiel eres Señor, en tus promesas, y tú me has dicho: Ten confianza, nada temas, Confío en ti, si dulcísimo Jesús, confío en ti.

*148* De esta confianza debe brotar, abierta, sincera, ingenua, la seráfica alegría santa de los hijos de Dios.

*149* Sé que el Señor me perdona y me ha perdonado siempre; sé que mientras con su misericordia, por su misericordia, él me conceda confiar y confiar contra toda esperanza, no podrá hacer nada en mi contra. La confianza, como él mismo lo ha dicho, le ata las manos.

*150* Oh dulcísima confianza! ¿Cómo es que muchas almas no saben confiar? Enséñalas, Jesús. ¿Qué hacemos, mientras no confiamos en ti? ¿Qué tenemos si tú no nos lo das? Te lo pido de una manera especial para los hijos que me has dado, y para cuantos ama mi corazón. Y ¡ama tanto! Y ¡a tantos! Ama a todo el Cuerpo Místico tuyo, ama también los millones innumerables de paganos.

*151* Dame Señor que inculque en todos mis hijos este espíritu de abandono y filial sumisión en tus manos: que no nos angustiemos por el mañana, que todo lo dejemos confiados en tu Corazón adorable. Sagrado Corazón de Jesús en ti confío.

*152* Al esconderme dulcísimo Jesús en tus amorosos brazos; al confiar inmensamente en ti, al cerrar los ojos al provenir que parece obscuro y borrascoso, me escondo, me refugio, me abandono con la Obra que me has confiado. A ti más que a mí, te interesa porque es fruto de tu amor, se consumó en la unión de voluntades, de afectos; en la unión de nuestras vidas.

*153* En mis caídas, mi refugio habitual eran, mi dulce Madre de los cielos, que me prodigaba sin cesar sus ternuras y sus caricias, y Jesús sacramentado, en cuyo divino Corazón abría el mío de par en par, con todas sus faltas, sus angustias y sus combates; confiando en ellos únicamente, ya que no podía contar, en absoluto con ninguna criatura.

lunes, 30 de mayo de 2011

PENSAMIENTOS MADRE MARÍA INÉS. Confianza

*141* Poderoso eres Señor para salvarnos, y sólo tú puedes hacer prosperar tu Obra y santificar a hijos y madre. Sí, Dios mío, en ti confío.

*142* Mi alma está inundada de paz; la confianza segura es su alimento. Sí, todo lo puedo en él que me conforta: pero esta confianza es tan grande y tan dulce, que parece que me quita toda pena, aunque ellas subsistan. Gracias Dios mío.

*143* Pero a mí, en tu inmensa misericordia me has concedido, Dios mío, el que confíe en ti, por encima de toda esperanza, y que, cuánto más obscuro veo el camino, cuánta más dura es la prueba, cuando parece todo perdido, entonces, tú lo sabes, mi recurso habitual es tu divino Corazón, y derramando en él todas mis ansias, mis angustias, mis penas, mis amarguras, descanso amorosamente en tu amor infinito y de él lo espero todo.

*144* Jesús quiero confiar siempre en ti, inmensamente, como tú confiarías si tuvieras un Jesús a quien amar y en quien esperar.

*145* Si dulcísimo Jesús en ti confío: pero déjame que te diga llena de confianza en las horas angustiosas: sálvanos Señor que perecemos. No porque sienta que el fracaso será irremediable, sino solamente, para que veas que, si tu no lo haces todo, si tu no inclinas todos los corazones hacia ti, si tú no lo llenas de tus gracias, si tú no eres el Director, del sostén, el apoyo, todo, estamos seguros fracasará la Obra.

*146* Inflama más y más mi confianza: acreciéntala Jesús mío, hasta lo infinito, quiero confiar con tu mismo Corazón, y lo que quiero para mí, lo quiero para cada uno de mis hijos, presentes y futuros, porque cada uno es parte integrante de mi ser, y todos juntos, te pido formemos el Cristo perfecto.
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