
Pues sucedió que estando allá, Alberto se empezó a sentir mal y fue tanto que tuvo que ir al médico y entonces después de estudios y análisis le dan la terrible noticia: tenía leucemia.
Como iban becados por el gobierno Japonés, mandaron por su familia, y lo atendieron con todos los cuidados. Como Martha estaba con las Hermanas, iban a visitarlo, le llevaban comida, le acompañaban en todo cuanto podían, le ponían agua de Lourdes y oraban mucho. Un día ofrecieron llevarle un crucifijo de la Congregación, y Alberto le pidió a su hermano que le consiguiera una cadena para poder llevar el crucifijo, el muchacho como pudo, sin conocer el idioma, ni el cambio

Empezó a mejorar y en los siguientes estudios, resultó completamente sano, no tenía nada, y en el parte médico pusieron: cuacari masen (se alivió...no sé), no podían dar ninguna explicación científica para que algo así hubiera sucedido. Volvió a México y llevaba los regalos que los demás muchachos enviaban a sus familias pero él llevaba dos regalos maravillosos: la salud y la fe.
Ya en vida de Madre María Inés quedaba claro que la Virgen de Guadalupe cumplía cabalmente la promesa de estar con ella y con la obra de las Hnas. Clarisas Misioneras. Muchos favores se realizaron a otras personas, la familia de Madre Inés ya nos los irá platicando.

Jóse
ResponderEliminarMil gracias por todo el esfuerzo para que todos conozcan a Tía Manuelita, no cabe duda Dios te escogio para ello y no tengo palabras para agradecerlo, pero El si y estoy segura que te llenará de Bendiciones al igual que a tu familia.