viernes, 5 de marzo de 2010
TEOLOGÍA DEL POSIKECABE
La Teologia del Posikecabe.
Iba paseando con un doctorando andaluz cerca del Coliseo. Cuando, en medio de la conversación, me ha dicho:-A mí la presencia real de Jesucristo en la Eucaristía me la dejó clara para toda la vida mi párroco con la Teología del Posikecabe.Puse cara de no entender.
Iba paseando con un doctorando andaluz cerca del Coliseo. Cuando, en medio de la conversación, me ha dicho:-A mí la presencia real de Jesucristo en la Eucaristía me la dejó clara para toda la vida mi párroco con la Teología del Posikecabe.Puse cara de no entender.
Él con toda tranquilidad continuó diciéndome:Yo era un chiquillo de catequesis de primera comunión. Y tras la explicación del sacerdote, le pregunté al párroco en mi infantil ingenuidad: Oiga, ¿y el que ha creado el sol, el universo, los planetas, Jerez (el niño era de esa ciudad), ¿cómo va a caber allí? (Se refería al sagrario.)El cura le dio un pescozón y le dijo con acento andaluz: Pos sí que cabe.El doctorando actual, un hombre hecho y derecho, me dijo que desde entonces ya no tuvo ninguna duda teológica acerca del tema.
Del blog del P. Fortea
jueves, 4 de marzo de 2010
PENSAMIENTOS MADRE INÉS. Almas
Almas
*9*
Dame Dios mío, generosidad muy grande, espíritu de continua mortificación y el don de la oración continua, humilde y confiada, para salvarte muchas almas, ya que tienes la dignación de hacernos cooperadores tuyos en la grande obra de la Redención.
*10*
Creo que cada cosilla, ofrecida por muchas intenciones a la vez, puede comprar, digámoslo así, todas y cada una de las almas, por cuanto va unida a la obra a los méritos de Jesús, y purificada por las manos de María.
*11*
Lo que a mí me mueve para corregirme, para trabajar de veras en mi santificación, es lo mucho que le debo a nuestro Señor y la sed que siento por salvarle almas, por salvarle México, por hacer amar a María,
*12*
Señor mío y Dios mío! ¡Bendito seas! Mi alma rebosa gratitud hacia ti. Está inundada de tus gracias, celestiales claridades, que no acabaría de escribir, la inundan y la hacen ver el inmenso campo de acción que se encierra en los límites de su pequeño convento, para trabajar como madre cariñosa, por la niñez y juventud toda.
*13*
Es increíble, las fuerzas que el pensamiento de salvarle a Jesús almas infantiles, me daban para continuar una lucha, diré, cuerpo a cuerpo, con todos los poderes del infierno, en medio de una extrema debilidad física, proporcionada por el excesivo trabajo y la escasa alimentación.
*14*
No es la consideración del infierno, no es la consideración del cielo con su dicha eterna, ni lo tremendo del juicio, ni nada de estas cosas, lo que me mueve a amar a nuestro Señor, a procurar su gloria, a ser fiel hasta las menores cositas, lo que me mueve son las almas, salvar almas para Jesús.
MISIÓN CONTINENTAL. Acoge y Aprende
Nunca vacíes tu vida de discípulo misionero de la confianza en el Espíritu Santo. Lo más grande que te ha podido suceder es ser instrumento de su acción, muchas veces, impreceptiblemente. El Espíritu hace que tengas confianza en tí mismo, incluso cuando percibes que la tarea te supera. El Espíritu trabaja en el corazón de los hombres incluso antes de que tú llegues. El Espíritu allana dificultades, incluso sin que te des cuenta. El Espíritu te llama y te reclama desde los dones que te ha repartido en aquellos a quienes te diriges. Acoge y aprende. El Espíritu hace de tu trabajo una auténtica tarea apostólica.
Cuando hay un buen entendimiento entre el discípulo misionero y el Espíritu, la misión cobra una hondura que necesariamente deja huella en tí y en los demás. Confía en el Espíritu y ponte en sus manos como instrumento de su gracia.
MADRE INÉS. Segundo Capítulo General
Segundo Capítulo General
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| Madre Inés en EEUU |
Para el segundo Capítulo General de elecciones en 1973, la Madre Inés había tenido tiempo de reflexionar seriamente sobre su situación como Superiora. A punto de cumplir setenta años de edad, se considera incompetente para dirigir una congregación que a pesar de sus crisis, sigue creciendo, y llega a rincones alejados, tanto del oriente como del occidente. Siendo casi una anciana le parece difícil aprender idiomas para poder comunicarse con sus nuevas hijas de países tan alejados. El ritmo de trabajo que exige su posición es cada vez más acelerado y su salud no parece resistirlo.
La Reverenda Madre ha tenido tiempo además, de reflexionar sobre ciertas situaciones que le preocupan y sobre las que no sabe a ciencia cierta, hasta dónde exigir o permitir. Desde novicia ella había aprendido y aceptado cada una de las implicaciones sobre la fidelidad a la obediencia. Tenía muy claro que este voto, al igual que los otros dos, debía respetarse sin la más mínima justificación o reclamo. Su preocupación se debía a que se daba cuenta directa o indirectamente, que algunas de sus jóvenes religiosas pasaban por alto su voto. Para la madre Inés resultaba muy doloroso saber que en ocasiones, algunas hermanas actuaban conforme a su gusto o necesidad. Tampoco podía ignorar que otras hermanas fallaban o traicionaban el voto de pobreza. Parecía como si el sacrificio de ciertas comodidades materiales, pasara a un segundo término. Aunque la Reverenda Madre deja todo esto en manos de Dios, se siente responsable de estas fallas y pese a toda su buena voluntad se culpa de no haber sabido enseñar a esas hijas el camino de la santidad.
Sus convicciones son muy claras: de ninguna manera puede permitir que la búsqueda de la perfección decaiga en la comunidad. Sabe que hay hermanas más jóvenes y mejor preparadas que ella para actuar en situaciones tan delicadas. En ese momento de su vida está segura de que entre sus hijas habrá quien pueda tomar las riendas del Instituto con más energía e inteligencia.
En junio de ese año escribe una carta a las superioras y delegadas regionales, y en tono suplicante les exhorta a elegir a otra hermana que pueda guiar a la Congregación de acuerdo a los lineamientos y al carisma de las Constituciones. Les habla de su deseo de dedicarse de tiempo completo a la oración, en el silencio y en la soledad del retiro.
La voluntad de Dios se manifiesta de manera muy clara. El día señalado para las elecciones, después de presidir con mucha devoción el rezo del Veni Creator, se realiza la votación. El resultado es definitivo y las capitulares caen de rodillas ante la sorpresa: todas, absolutamente todas, desean que su madre María Inés continúe conduciendo los destinos de la Congregación. No pueden negar lo difícil que le resultará a su fundadora seguir al frente; pero saben que ella representa el carisma misionero que tanto las anima.
Ante aquella efusiva manifestación, donde todas derraman lágrimas de emoción, la menuda figura de la reelecta Superiora Genera, se pone de pie y les pregunta con una tranquilidad asombrosa: “¿Por qué lloran, no hay razón para ello; se ha manifestado la voluntad de Dios, ¡ Bendito Sea ! “ Con la ejemplar entrega y obediencia que la caracterizaba, se dedica a consolar cariñosamente a cada una de sus hijas. Aunque ella se había desprendido desde hacía mucho tiempo de su cargo, de nuevo pronuncia con gozo su fiat.
Ni los achaques propios de la edad, ni el cansancio, pueden detener su labor como evangelizadora. Era necesario visitar cada uno de los campos de misión a pesar de las distancias, para continuar velando por el desarrollo espiritual y material de cada uno de ellos. No puede descuidar tampoco la promoción vocacional y la atención personal a sus hijas, a través de cartas, o entrevistas.
Los viajes, en la mayoría de los casos, se convierten en verdaderas aventuras: rutas aéreas agotadoras, por aprovechar los boletos de más bajo precio, largas horas en tren y camioneta para llegar a poblaciones alejadas, sin posibilidad de recuperarse de las fatigas del viaje por tratarse de lugares con pocas comodidades. Peligrosos viajes en barco, donde el mal tiempo amenaza con naufragar, son descritos en crónicas, con la amenidad y la alegría de una mujer que ante todo se abandona a los designios de la Divina Providencia.
miércoles, 3 de marzo de 2010
LOS CELULARES Y LA ORACIÓN
Que maravilla son los teléfonos celulares, nos mantienen ocupados todo el día. La tecnología es algo maravilloso. Casi todos tenemos un celular.... unos mas sencillos otros más complicados, con toda clase de aplicaciones, que a veces, la mayoría de las veces, permanecen en el anonimato de nuestra ignorancia. Pero, aunque su uso sea, por lo general, para comunicarnos unos con otros, tienen sus ventajas y sus desventajas, sobre todo cuando suenan en lugares inapropiados como en el cine o el teatro en que todo mundo voltea con cara de reproche..... y también en la iglesia, pero ahi parece que no es tan reprobable, porque he visto chicos y no tan chicos, contestarlo tranquilamente después de sonar con algun timbre rítmico de lo más bailable, mientras el padre trata de recuperar la atención de los feligreses....y no lo logra... porque la Misa puede no ser tan interesante como una pelìcula en el cine..... y para perder la atención con la mosca basta, mas todavía con un celular.....En fin, que tiene sus desventajas, además de que nos localizan en cualquier parte que estemos, para bien o para mal.....Y que decir de los mensajitos....
Pero el celular es una maravilla de la telecomunicación, nos tomamos fotos y videos con él, y compartimos imagen y sonido... con bluetooth... etc. etc.
Para mi, el celular, además de adquirir las ventajas y las desventajas, es una herramienta de....oración. Si, lo he convertido en mi Rosario, en mi Coronilla, etc. etc. Descubrí como con la tarjetita diminuta de memoria se puede traer de la computadora todo lo que uno quiera.... y ya no me interesé por mas tecnología como ipods, mp3s etc... porque mi celularcito hace todo eso. Así, por la noche, enciendo mi teléfono que tiene además la ventaja de que se apaga la luz y no queda ningún reflejo molesto, me pongo mis audifonos y todo uno, es rezar y rezar. En mi teléfono he guardado todos los misterios del Rosario, la Coronilla a la Divina Misericordia, y el resto de oraciones que acostumbro durante el día y puedo estar trabajando, o tendiendo ropa, o cocinando etc. Pero, prefiero las horas de la noche cuando ya todo se puso en calma y dedicarle mi mayor atención.... y además guardé un grupo considerable de canciones, que bajé también de la computadora; canciones de la Hna. Glenda, etc. y cuando no tengo tanto sueño, me voy a "favoritos" y escucho esos cantos que también se vuelven oración. No pasa de que se me descargue la batería una que otra vez.
martes, 2 de marzo de 2010
EL FAMOSO PADRE JUAN
Pues, hoy seguimos saliendo de la rutina, pero para bien, hoy fuimos visitados por el padre Juan, nuestro párroco, a Helena le gusta mucho su visita, ríe con él, le hace plática y se la pasan muy bien. (la primera vez que estuvo aquí, Helena se paró enfrente de él y le dijo: "Así que usted es el famoso padre Juan").
Y, sí, el padre Juan tiene "fama" de muy serio, algunos hasta le tienen miedo, pero cuantas veces ha estado en casa la pasamos muy contentos. Su conversación es interesante, amena y las carcajadas no faltan, casi siempre producidas por las ocurrencias de Helena que interviene en la plática.
Lo que me queda claro es que cuando nos visita un sacerdote, nos visita Jesús, la presencia sacerdotal es algo muy fuerte, siendo una persona de carne y hueso, el Orden Sacerdotal le confiere una presencia diversa. Tanto su visita como la de el P. Juan Carlos dejan en el ambiente una paz y alegría que dura todo el día, y no solo eso, cuando se despiden le han dado su bendición a Helena lo cual produce sus efectos como ondas en el agua y nos abarca a todos. Esto no puedo verlo mas que como regalo de Dios, don suyo, que cuando nos ve débiles o cansados, nos envía a sus elegidos y nos fortalece.
lunes, 1 de marzo de 2010
HELENA
Hoy quería poner alguna entrada muy bonita para el blog, pero no he tenido mucho tiempo para darme ese gusto, la verdad este ha sido un día un poco cansado, ha sido un día en los que Helena se "pronuncia" y es cuando me doy cuenta que vivimos una vida de normalidad en la anormalidad. Ahorita que ya estoy en los últimos momentos antes de ponerme a rezar y disponerme a dormir, me percato de lo cansado y doloroso que es tener una hija con problemas mentales, por lo general no me detengo a pensar en eso, simplemente así es y ya.
Mañana será otro día, espero, le pido a Dios, que tengamos una noche tranquila y podamos descansar, y entonces sí, mañana empezamos de nuevo, procurando seguir las rutinas que a ella le dan seguridad. No es tan difícil.
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